El ejercicio junto a nuestro perro

El ejercicio junto a nuestro perro
Si te gusta realizar ejercicio físicos, seguramente salís a correr o a caminar muy seguido. ¿Y qué mejor que hacerlo junto a nuestro gran amigo de cuatro patas? Esto es bueno tanto para nosotros como para nuestros perros. Así ambos evitamos el sedentarismo e incorporamos un hábito saludable que da ritmo a nuestras vidas y nos une más, reforzando nuestro vínculo con ellos.
 
Si todavía no están acostumbrados a realizar largas caminatas juntos o correr, tienen que ir de a poco para evitar inconvenientes. Por eso, es importante que tengas en cuenta algunas cosas a la hora de empezar.
 
Primero, es muy importante que realices una visita al Médico Veterinario de confianza, antes de comenzar a ejercitarte con tu perro, para que te de el “apto físico”. También tenemos que tener en cuenta que para poder realizar cualquier tipo de actividad física, nuestro amigo canino debe recibir una dieta sana y equilibrada.
 
Tenemos que empezar con pequeñas caminatas, para ir acostumbrándolo. Su entrenamiento tiene que ser gradual, al igual que el nuestro.
 
Del mismo modo, si vamos a realizar grandes recorridos, tenemos que llevar siempre agua para nuestro perro, y debemos procurar no correr a las horas más calurosas del día. Si no tenemos esto en cuenta, tanto para ellos como para nosotros, podemos tener problemas como deshidratación, insolación, golpe de calor, etc.
 
Para sentirnos más cómodos, lo ideal es establecer rutinas, tanto de horarios como de lugares. A la hora de elegir dónde hacerlo, no debemos olvidar prestar especial atención a las características del suelo. Si el asfalto está muy caliente o el suelo tiene piedras, nuestro perro puede sufrir lastimaduras en sus patas. Por eso, los parques y las veredas limpias son la mejor opción. También es importante, elegir una zona no muy transitada, para evitar el peligro de los autos y poder ejercitarse con tranquilidad.
 
Además, tenemos que ser muy pacientes. Los perros tienen instintos que no pueden dejar de lado rápidamente. Es muy posible que trate de alejarse o que tire de la correa para oler cosas, por ejemplo. Con el tiempo se +.
 
Cuando aún son cachorros, no es recomendable salir a correr con ellos. Debemos iniciar este entrenamiento, primero con paseos cortos. Más allá de que el animalito pueda aparentar mucha resistencia, las carreras largas, pueden dañar sus articulaciones huesos y músculos, porque aún no están del todo formados.
 
También es importante tener en cuenta la raza del perro. Los que tienen patas cortas se llevan mejor con las caminatas, así que prefieren caminar que correr. Lo mismo les sucede a los perros de nariz chata, porque si los forzamos a la hora de realizar ejercicio, pueden padecer problemas respiratorios.
 
¿Vos salís a correr con tu amigo de cuatro patas? ¿Por dónde van o quieren empezar a ir?
 
Fuente:
Vitonica

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