Dirofilariosis, gusano del corazón

Dirofilariosis, la enfermedad del gusano del corazón
Si tenés un perro y vivís en alguna zona tropical o subtropical, es muy probable que hayas escuchado hablar de esta enfermedad, porque estas son las zonas en las que prevalece. Por eso, en esta nota te dejamos toda la información que necesitás para conocerla y cuidar a tu amigo de cuatro patas.
 
En nuestro país podemos encontrarla en Chaco, Formosa, Misiones, Corrientes, Entre Ríos y Santa Fé. También, en el Gran Buenos Aires, tanto en la zona del Tigre como en Quilmes, están dadas las condiciones para la presentación de la enfermedad en forma endémica.
 
Es producida por un parásito en forma de hilo que mide de 17 a 27 cm. de largo llamado Dirofilaria immitis. Para que esta enfermedad se desarrolle es necesario que se cumplan ciertas condiciones ambientales: que las temperaturas alcancen más de 18º C todo el día durante al menos mes, o más de 27º C durante 14 días, ausencia de profilaxis y por supuesto residir en zonas endémicas.
 
En cuanto a la incidencia, si bien los animales pueden infectarse a cualquier edad, en la mayoría de los casos los animales tienen entre 3 y 8 años y los machos se ven afectados 2 a 4 veces más que las hembras.
 
¿Cómo es el ciclo de vida de la Dirofilaria?
Este ciclo comienza cuando un perro infectado, es decir un perro que tiene en su sangre microfilarias – formas más pequeñas y jóvenes del parásito-, es picado por una hembra de un mosquito. A partir de este momento, la microfilarias ingresan al mosquito y maduran al pasar por distintos estados larvarios.
 
Al llegar al último estadio de larva, el parásito se convierte en infectante y puede contagiar a otros animales y, en raras ocasiones, al hombre. Entonces, si el mosquito pica a otro perro, lo convierte en el hospedador final, le transmite las larvas que continúan su evolución durante varios meses, hasta alcanzar el estadio adulto. En esta etapa la Dirofilaria se aloja en el corazón y en las arterias pulmonares. Allí se reproduce y libera a la sangre las microfilarias que dan comienzo a un nuevo ciclo de transmisión.
 
El parásito adulto puede vivir unos cinco años.
 
¿Cuáles son los signos de esta enfermedad?
A menudo los animales son asintomáticos o manifiestan una tos ocasional. En estadios más avanzados la tos está presente, así como también una intolerancia al ejercicio debido al daño pulmonar.
 
En los casos más graves los perros están anémicos, no toleran la actividad física. Se encuentran desnutridos y muy delgados. Pueden presentar ascitis, es decir una acumulación de líquido seroso en la cavidad abdominal.
 
¿Cómo se diagnostica?
Es necesarios que el Médico Veterinario realice análisis de sangre del animal. A partir de una muestra de sangre se realizan diferentes pruebas para buscar microfilarias en sangre o una inmunológica que determinará si el perro tiene antígenos o no (resultados positivo o negativo, respectivamente). Como análisis complementario debe tomarse una radiografía de tórax.
 
¿Tiene tratamiento?
Sí, y este requiere la hospitalización del animal, porque se realiza con el suministro de drogas por vía endovenosa. Además, es necesario monitorear determinados parámetros diariamente, por medio de estudios complementarios.
 
¿Se puede prevenir?
Sí, una de las principales medidas de prevención de la dirofilariosis consiste en el control ambiental del hospedador intermediario de esta enfermedad, es decir, los mosquitos. En este sentido es conveniente eliminar los focos de reproducción de estos insectos: como zanjas, charcos, cubiertas usadas o cualquier otro recipiente que pudiera acumular agua de lluvia estancada.
 
Pero no debemos olvidar que en la Argentina el número de perros que están expuestos a la Dirofilaria del Gusano del Corazón es cada vez mayor, como consecuencia de una continua diseminación de la enfermedad, en parte debida al tránsito de perros de un lugar a otro y a la adaptación de los mosquitos a climas más fríos.
 
Por otro lado, se recomienda realizar un tratamiento mensual con algunos de los productos farmacológicos que existen actualmente en el mercado y la utilización de collares o pipetas repelentes de mosquitos.
 
Es muy importante que, antes de administrar un medicamento preventivo, se realice un test de control para saber si la mascota está ya infectada o no, para evitar complicaciones, como la obstrucción de vasos sanguíneos provocada por la muerte de los parásitos. Por eso es fundamental consultar al Médico Veterinario y nunca automedicar.
 
Fuentes:
Facultad de Veterinaria
Foyel
Blackwell’s la consulta veterinaria en 5 minutos, 4ta. edición.

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