Borzoi, un compañero real

Borzoi, un compañero real
Si bien fue conocido como un feroz cazador de lobos, el Borzoi es un perro de compañía muy tranquilo y un poquito perezoso. Hoy te presentamos a estos dulces perritos que supieron ser los favoritos de la realeza rusa.
 
¿Cuál es su historia?
Los orígenes de esta raza no están definidos con claridad, pero ya era conocida en Rusia durante la Edad Media. Al parecer, desciende de la cruza del Saluki y el Galgo con esbeltos Ovejeros. Se cree que fue creada para proteger a los rebaños de los osos y los lobos. Luego, con el tiempo, fue elegida por los zares para cazar y correr ciervos y lobos.
 
Durante cientos de años esta raza de elegantes atletas fue criada por la aristocracia rusa. En el siglo XVII fue documentado el primer estándar de la raza en un libro de caza con el Borzoi. Sufrió pequeños cambios al ser introducida en Europa occidental a fines del siglo XIX.
 
Con la llegada de la Revolución rusa, la nobleza perdió su poder y los ejemplares de Borzoi sufrieron una importante disminución. Pero, gracias a los que se encontraban en manos de la realeza extranjera y a los pocos centros de cría, la raza logró sobrevivir.
 
En nuestro continente, la raza se consideró glamorosa y rápidamente se hizo popular entre las estrellas de cine.
 
¿Qué características físicas tiene?
No solo es uno de los lebreles más altos, sino que también es uno de los que posee un incomparable aspecto aristocrático.
 
Altura a la cruz: de 70 a 82 cm en el macho
Peso: de 35 a 45 kg
Cabeza: larga y estrecha, con tendencia a tener nariz romana.
Orejas: pequeñas y plegadas.
Pecho: profundo y estrecho.
Capa: moderadamente larga, es sedosa y ondulada. Se admiten todos los colores.
Cola: baja, larga y formando una curva.
 
¿Cómo es su comportamiento?
El Borzoi es un compañero dócil y refinado, muy tranquilo y educado dentro de su hogar, pero sumamente activo al aire libre. Si bien es un perro independiente, es muy sensible y cariñoso con los suyos. En cambio, con los extraños suele ser reservado. Y aunque son muy fieles con su familia, algunos pueden ser bastante impulsivos y orgullosos.
 
No es una raza de perros juguetones, por lo que no suele ser un gran compañero para los niños. Además le gusta perseguir a los animales pequeños.
 
Es muy paciente y puede esperar horas a que llegue el mejor momento para entrar en acción. Es sumamente silencioso y sigiloso. Además, gracias sus movimientos delicados, es una raza muy elegante.
 
¿Cuáles son los cuidados que necesita?
Su cuidado no presenta muchas dificultades. Pero como todo perro de pelo largo, necesita que lo cepillen a menudo. Al igual que la mayoría de los perros grandes, es importante que tenga espacio para hacer ejercicio a diario, además de realizar algunas corridas semanales, porque no deja de ser un lebrel capaz de desarrollar altas velocidades en muy poco tiempo.
 
Es recomendable que tenga una cama blanda para dormir o echarse a descansar, porque de lo contrario tiene tendencia a desarrollar callos o llagas.
 
En cuanto a su salud, puede padecer alguna enfermedad ósea metabólica y algunos problemas cardíacos. También es importante tener presente que puede sufrir una torsión de estómago. Por otro lado, es una raza muy sensible tanto a los barbitúricos y anestésicos, como a los productos anti-pulgas.
 
¿Conocías a esta raza tan especial? ¡Contanos!
 
Fuentes:
Fogle, Bruce. Perros. Editorial El Ateneo. Buenos Aires, 2010.
Coile, Caroline. Manual de razas caninas. Editorial Paidotribo. Badalona, 2009.
Mundo Animalia
Comportamiento Animal

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