¿Se pueden prevenir los problemas de conducta?

¿Se pueden prevenir  los problemas de conducta en los perros?
Hay muchas maneras de criar a nuestros amigos de cuatro patas. Casi tantas como personas que tienen animales de compañía hay en el mundo. Sin embargo, sí hay algunas cosas que podemos hacer para evitar que los perros desarrollen problemas de conducta.
 
Te recomendamos algunas prácticas para empezar a hacer antes de que el cachorro cumpla tres meses.
 
· Socialización
Durante las primeras 7 u 8 semanas de vida, es importante que el cachorro permanezca con su madre para que pueda aprender las pautas de conducta social propias de su especie. Así, va a tener más tolerancia a la frustración en su etapa adulta y tendrá menos problemas de miedo y agresividad. Para que no pierda estas pautas, es importante que luego de ser adoptado siga en contacto con otros perros.
 
El proceso de socialización con personas es visual, entonces cuantas más personas de edades y apariencias distintas estén en contacto con el cachorro, mejor socializado va a estar.
 
· Normas claras
Para prevenir problemas de comportamiento, es importante evitar las contradicciones. Si premiamos y castigamos al cachorro por la misma conducta en distintas ocasiones, solo vamos a generarle conflicto y frustración. Y esto puede producir agresividad. Por eso, es necesario que todos los habitantes de la casa estén de acuerdo sobre cuáles son las conductas permitidas y cuáles no.
 
· Premios y castigos
Para enseñarle al cachorro cuáles son las conductas aceptadas en su nuevo hogar y cuáles no, hay que reforzar las conductas aceptables e ignorar las que no lo son, en lugar de castigar todo lo que el cachorro hace mal. Pero no debemos olvidar que para que esto funcione hay que tomar medidas para que el cachorro pueda hacer lo correcto, por ejemplo, darle juguetes para masticar si no queremos que mastique nuestras zapatillas, o que tenga un acceso fácil a la zona que elegimos para que haga sus necesidades.
 
Los castigo físicos, como un golpe con el papel de diario, o refregarle el hocico, puede producirle miedo y generarle agresividad. Por eso, no son recomendados.
 
· Hábitos de eliminación
Cerca de las 7 u 8 semanas de edad, el cachorro suele elegir el lugar en el cual hacer sus necesidades. Por eso, es el momento adecuado para enseñarle los hábitos que pretendemos que tenga. Para esto, debemos llevarlo al lugar que hayamos elegido, cada vez que comience a olfatear y dar vueltas en círculo dando señales de que necesita orinar o defecar. Es habitual que después de cada comida intente hacer sus deposiciones, así que es oportuno llevarlo al lugar elegido para generar el hábito. Una vez que logre eliminar en el sitio correcto, debemos premiarlo. Al principio es muy probable que ocurran accidentes y no lo logre enseguida, porque no sabe contener la orina mucho tiempo. En este caso, tampoco es recomendable castigarlo.
 
· Protección del plato de comida
Para que el cachorro pueda sentirse cómodo cuando esté comiendo y haya personas a su alrededor, hay que disminuir la posibilidad de que sienta la necesidad de proteger su comida. Por eso, no es cierto que haya que intentar sacarle la comida para que entienda que es uno el que controla la situación, porque esto puede irritarlo, subrayando que las personas amenazan su comida y provocándole la necesidad de protegerla.
 
· Mordedura y masticación
Para que el cachorro aprenda a regular la intensidad del mordisco, la madre lo “reta” si muerde fuerte y sus hermanos dejan de jugar. Al ser adoptado, continúa con esta conducta y la mejor manera de corregirla es dejar de interactuar con él cuando esto suceda y llevar su atención hacia el juguete que elijamos para que muerda.
 
· Conductas destructivas
Los cachorros y los perros jóvenes suelen masticar distintas cosas. Para que esto no suceda con objetos de valor o mobiliario, hay que enseñarle con cuáles puede hacerlo y con cuáles no. Pero para no fracasar en esta tarea, es importante que tenga disponible algunos objetos interesantes como pueden ser sus juguetes. Para que no pierda el interés por estos, hay que rotarlos, porque si los tiene disponibles todo el tiempo es muy probable que se aburra y busque otra cosa para masticar.
 
Además, el ejercicio físico y el cambio de ambiente ayudan mucho a controlar esta conducta.
 
· Habituación
Para evitar que el perro desarrolle miedo hacia lo nuevo y desconocido, necesita estar expuesto gradualmente a una variedad de situaciones y estímulos positivos siendo cachorro. Es importante que se habitúe a estímulos que podrá encontrarse eventualmente en su casa, como aspiradoras, secadores de pelo, y a situaciones a las que será expuesto más adelante, como visitas a la veterinaria, viajes en coche, cepillado, etc.
 
¿Vos cómo educaste a tu cachorro?
 
Fuente:
Selecciones Veterinarias

Si te interesó este artículo, también te van a gustar estos

Etiquetas: , ,

Los Comentarios estan cerrados.