La conducta del Beagle (Parte III)


En la última entrega de “Raza” te contamos todo sobre los instintos de los beagles. Ahora, le toca el turno a su capacidad de aprendizaje.
 
Definitivamente el beagle es un perro independiente, que toma sus propias decisiones y resuelve los problemas a su modo. Ello no quiere decir que no obedezca, o que no tengan una gran devoción por su dueño. Lo que sucede es que su instinto de caza, hace que el perro tome sus propias decisiones. Si para dar cualquier paso un beagle tuviera que estar consultando a su amo nunca lograría dar captura a la presa.
 
Generalmente el beagle se adelanta en el camino siguiendo velozmente el rastro, penetrando en la espesura, escalando, saltando, corriendo, nadando y finalmente anunciando el hallazgo de la presa a través de sus característicos y armoniosos ladridos.
 
Es por ello que en la ciudad, un beagle sometido a estrés, puede escaparse velozmente apenas se le presenta la oportunidad de una puerta abierta. En este caso es importante no presionarlo demasiado a que regrese sino incentivarlo, incluso con comida.
 
Es un perro sociable. El que sea independiente no lo hace un perro tímido, huraño o solitario. La raza fue creada para cazar en jauría. Los perros se guían los unos a los otros y todos llegan a la presa. Por esto el beagle debe estar en contacto frecuente con sus amos y con otros perros. Las situaciones de aislamiento o soledad pueden producir en el beagle un nivel de ansiedad que lo puede llevar a realizar grandes destrozos en un corto período de tiempo.
 
En cuanto a su capacidad de aprender, esta raza posee un promedio medio-alto. El beagle se concentrará durante su adiestramiento, siempre y cuando tenga estímulos para hacerlo.
 
Entre los estímulos, los odoríferos serán más efectivos, por sus dotes para seguir rastros a larga distancia. Es decir, es un perro concentrado y perseverante cuando define un objetivo. Esta cualidad es vista como un defecto por muchos propietarios, quienes afirman que su perro es testarudo y obstinado. Pero, estas personas están desconociendo una característica innata del beagle que no se debe reprimir sino encauzar para obtener todo el maravilloso potencial de éste perro.
 
En efecto, la concentración del beagle es mayor que la de la media en su clase y por ello es fácil de entrenar, contrario a lo que muchos piensan. Para lograr el entrenamiento hay que aprovechar su buen olfato y su voraz apetito a la hora de premiar su buen desempeño.
 
Su tasa de retención es media, por ello en el adiestramiento es necesario hacer bastantes repeticiones y una vez que aprenda debe ser reforzado periódicamente.
 
¿Conocés algún beagle? ¡Contános cómo se porta!
 
Fuente: www.voraus.com

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