Una historia de amor que ya pasa los 15 años


Como muchas historias mestizas, esta también de casualidad. En la ciudad de Bahía Blanca, un matrimonio encontró a Pepa, que estaba desorientada. Así abrieron la puerta a una vida maravillosa llena de amor, cachorros y lealtad.
 
¿Cómo llegó a tu hogar?
Era la tardecita, casi noche del 4 de febrero del 1997. Volvíamos muy tristes del hospital, ya que estábamos atravesando un problema de salud grave de un familiar. Cuando cruzamos el Parque de Mayo, la vimos, corriendo desesperada como alma que la lleva el diablo.
Paramos, la llamamos y se acercó con terror. Dimos varias vueltas con ella por el parque para ver si se orientaba, pero no quería despegarse de nosotros ni de nuestro auto.
Así que la llevamos a casa, le dimos de comer, agua y, por precaución, esa noche durmió en el garaje. A la mañana, allí estaba, enroscadita en la puerta, esperándonos. Le permitimos entrar a la casa, y con muchísimo respeto, se quedaba esperando nuestras indicaciones de lo que podía o no hacer, o dónde podía dormir, así que desde ese momento se quedó adentro con nosotros. En ese momento, rondaba los 5 meses.
Su fidelidad, respeto e inteligencia son asombrosos. No se despega de nosotros en ningún momento, ya sea en un paseo, viaje o vacaciones. Nos ha ayudado muchísimo a entrenar y criar otros cachorros que luego fueron apareciendo. Acompañó por muchos años a mi esposo a correr todos los días.
Ahora está muy viejita, ve muy poco, casi no escucha y le cuesta mucho caminar, pero sigue pendiente de nosotros como el primer día
 
¿Cómo se te ocurrió ponerle ese nombre?
Cuando la vimos dijimos “tiene cara de Pepa”. También le decimos Pepita, Pepucha, Pepinga, Papen, Papel… y siempre sabe que hablamos de ella.
 
¿Cuál fue su mayor travesura?
No podemos recordar una travesura… Nunca rompió nada ni se apropió de alguna comida que no le correspondía ni hizo algo indebido… Desde el primer momento pidió de hacer sus necesidades afuera.
Lo único es que no aceptaba a las personas ocasionales, y a más de uno le ha tirado un tarascón… Solo se daba con la familia y algunos amigos. Pero cuando llegó un cachorro más a casa, siendo ella adulta, cambió totalmente su carácter y empezó a ser más sociable.
 
¿Cuál es su mejor anécdota juntos?
Mi esposo salía todos los días a correr con ella y con un gran danés, Bartolo, al que ella adoptó para entrenarlo, como su madrina.
Por ser cachorro, era medio desorejado y cuando encontraba un hueso en el camino, allá corría a buscarlo, con los retos de por medio, por el temor a que estuviera envenenado, en mal estado, etc. Un día que no quería dejar un hueso por nada y ante la insistencia de mi esposo, Pepa, fue, le quitó el hueso y lo dejó caer dentro de un arroyito que cruza el parque, en una parte más profunda para que Bartolo no lo pudiera agarrar más e inmediatamente volvió al lado de mi esposo para seguir corriendo, mientras “retaba con la mirada” a Bartolo, que no tuvo más remedio que ponerse a correr…
Bartolo partió antes que ella, y por mucho tiempo siguió buscándolo a la hora de salir al patio, a pasear… Y allí comenzó su decadencia física. Ahora duerme mucho y casi no se mueve, y yo creo que espera el momento de volver a juntarse con él
 
¿Te gustó esta historia? El próximo sábado tenemos una nueva para compartir con vos.

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5 personas ya comentaron en “Una historia de amor que ya pasa los 15 años” Sumá tu comentario

  1. Griselda Muñoz dice:

    Hermosa historia la de Pepa…! Tengo muchas historias similares, en la actualidad, tengo: 3 perros (2 hembras, 1 macho-1 hembra y el macho, recogidos de la calle, siendo ellos muy pequeños y en un estado muy deteriorados), 7 gatos: 1 hembra, 6 machos-papá, mamá, 2 hijos-todos ellos ya castrados. 3 de la calle, 1 convive con nosotros (se “instaló” hacen como 4 años, de una en mi casa, chiquito, enfermo, lastimado, lleno de pulgas-huevitos…, etc.-ahora totalmente recuperados y hermosos todos, gracias a Dios….), a 2 alimento por la ventana, y aunque quieren “aquerenciarse” en mi casa, no pueden porque los otros 5, aunque les hablo mucho dociéndoles que son “compañeritos”…, no los aceptan…, 1 de ellos hacen más de 4 años que se alimenta y le hago-me hace mimos por la ventana y el otro, ya hace como 1 año…, pero de a poco y por su “porfía”…, se está “instalando” ya en casa… Eso sí….: “Ya no hay bolcillo que “aguante” para comprar tantos alimentos, ya que 3 gatos machos, padecen cálculos urinarios y deben alimentarse con alimento especial… De todos modos…, ¡es muy lindo

  2. Gabriela Morán dice:

    Me encanto esta historia…amo a los perros!!! me da mucha pena que esté viejita y lo que le ocurrió a Bartolo!!!

  3. ines dice:

    muy linda la historia…me pone triste pensar k ellos parten antes k nosotros…

  4. haydee dice:

    bella historia de amor mi cachorra duerme conmigo y no se separa ni un momento se llama amylyn y es el amor de mi vida no es de raza pero es la mas bella del mundo para mi

  5. Viviana dice:

    Hola. Hoy, hace unas horas, con 17 años y medio, Pepa partió a encontrarse con Bartolo. Estamos muy tristes, pero vivió una vida hermosa a nuestro lado