Sigmund Freud y su ayudante canina


La semana pasada, les contamos de la entrañable relación entre el gran pintor Pablo Picasso y Lump, su perro. Hoy, vamos al mundo de la ciencia, a encontrarnos con el extraordinario papel que jugó una chow chow en la vida de Freud, el padre del psicoanálisis.
 
Sigmund Freud nació en la ex Checoslovaquia, en el año 1856, pocos años después su familia se trasladó a Viena, Austria, donde Freud comenzó su recorrido profesional. Su prolífera carrera empezó, en realidad, con la medicina. Finalmente, llegó al psicoanálisis a comienzos del siglo XX. Ya teniendo 50 años, Freud, compartió el consultorio con su hija Anna, quien también fue psicóloga, pero dedicada a los niños.
 
Sin embargo, el consultorio de Sigmund no era como cualquier otro. Había una ayudante tan extraña como tierna, una hermosísima perra chow chow llamada Jofi.
 
La leyenda cuenta que el psicoanalista confiaba tanto en las reacciones de su perra como en las propias, frente a los relatos de sus pacientes. Si Jofi se alejaba del paciente era porque este estaba demasiado ansioso. Si, en cambio, se acercaba como para que la acaricie, era porque le gustaba el estado del paciente. Estas reacciones de Jofi fueron de mucha ayuda para el análisis de los pacientes de Freud a lo largo de su atención clínica.
 
Por esto es por lo que muchos especialistas consideran a Freud como un pionero. Él fue uno de los primeros en implementar el tratamiento con animales para tratar la angustia y la ansiedad.
 
Sabemos, además, que su hija Anna, tenía su propio perrito como acompañante para las largas sesiones en los inviernos fríos de Viena.
 
¿Conocés otro personaje de la historia que haya tenido mascotas? ¡Contános!
 
Fuentes:
http://www.biografiasyvidas.com/
http://online.wsj.com/
Foto de Library of Congress, Prints & Photographs Division, Sigmund Freud Collection.

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5 personas ya comentaron en “Sigmund Freud y su ayudante canina” Sumá tu comentario

  1. Leonor Maass dice:

    Yo tengo dos perros, un caniche toy negro de nombre Otto, y un boxer, enorme atigrado llamado Schumacher. Ambos controlan todo lo que se mueve en casa. Desde los pájaros en el jardin, hasta las calandrias, que atrevidas entran, al garage. Si hay correspondencia , Schumacher avisa, que pasó el cartero. Y cuando me pongo a pintar siempre están tranquilos acompañándome….Me encantan los gatos, también, pero Schumacher no comparte mi gusto. Los animales son sumamente intuitivos, pero tienen aptitudes que nosotros carecemos. Amo a los perros..son una compania…..magnífica. Y es agradable saber que otras personas compartieron su vida con animales. Saludos cordiales. Muy interesante los relatos.-

  2. Quiero a mis mascotas y los alimento y cuido ,porque si bien no razonan ,se de sus sentimientos . tIENEN BUENOS ,REGULARES O MUY BUENOS MOMENTOS ,TANTOS COMO SUS DUEÑOS . sON FIELES Y NO TENDRAS DE ELLOS “TRAICION “.El AMOR ES SIN LIMITES ,SON INCONDICIONALES. Respetemoslo y demosle el tiempo que merecen .Con respecto a la alimentacion ,DALE UN BUEN ALIMENTO ,o hacele algo casero ,.NUNCA UN ALIMENTO DE MALA CALIDAD,PORQUE TENDRA PROBLEMAS DE SALUD Y ENFERMARA . GRACIAS EN NOMBRE DE ELLOS . HABLAN ,SI ,PERO SOLO SU DUEÑO LO ENTIENDE ! ! ! ! GRACELA (mama de muchos animalitos en esta vida )

  3. Lidia C. Bortolin dice:

    Julio Cortázar amaba a los gatos. En honor al gran escritor, dos de mis gatos se llaman Teodoro y Flanelle, igual que sendos felinos que pasaron por la vida de Cortázar. Me gustan todos los animales, pero el gato es un ser superior.

  4. Silvia dice:

    Vale decir que Anna Freud también fue psiconalista e hizo publicaciones al respecto.

  5. ines dice:

    Gracias, es muy grato recibir todo su exquisito material. Amo a los perros, tengo 7 y entre callejeros y demas…muchas gracias.Ines